Iván's profileEl Rincón de Iván Valver...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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February 25 Las pilas de la ilusión... Dicen que el fútbol es un deporte. Dicen que son veintidós tíos corriendo detrás de un balón... Pero que casualidad que estas banales afirmaciones las diga gente que en su vida se ha interesado por este deporte, o que no siente simpatía alguna por ningún equipo en concreto... Yo tengo una teoría, y es que el fútbol es un estado de ánimo. Sí, lo creo firmemente. Tanto a nível profesional, los jugadores, los equipos, como a nivel personal, los aficionados...
Después de veinticinco años y algunos mesecillos más en este agitado y cada más crispado mundo, sigo sin controlar mis emociones, mis reacciones, mis estados de ánimo viendo los partidos de fútbol de mi equipo, y me resulta, si más no, tremendamente curioso. Se me vienen a la cabeza dudas existenciales como por ejemplo, ¿cómo es posible que, camino de mi mejor momento personal en mucho tiempo, me afecte tanto un resultado de mi equipo?
Esta duda, no hace sino refrendar aún más si cabe mi teoría, antes propulsada, de que el fútbol es un estado de ánimo, o de desánimo. Mi equipo, es el actual campeón de la competición más importante y más longeva en Europa y actual campeón también de la competición estatal a nivel de clubs de España. Lleva cuestión de 3 años practicando un fútbol que enamora a todo el mundo, la sonrisa de los jugadores más importantes lleva tres años dando la vuelta al mundo mientras se abrazan denotando compañerismo y buena relación tras la consecución de cada gol, y ahora resulta que por un bajón de juego y resultados, la maquinaria de la prensa deportiva, de Madrid y de Barcelona, se han inventado una crisis institucional, en parte, para desviar la que sufre y vive el equipo del reino.... Y de los medios de comunicación este país...
Allí donde no hace mucho al mejor jugador del mundo se le llamaba amigablemente 'La sonrisa del juuugoooooón' hoy en día casi se le llama 'el gordito de les corts', y me parece a todas luces, injusto, cuanto menos... Este jugón del que hablo ha relanzado a mi club desde que vino hace ya cuatro maravillosos años a nivel mundial, con su juego enamoradizo, con su forma de ser, humilde, sencilla y sincera y con su eterna sonrisa en el campo, repartiendo abrazos a todos y cada uno de sus jugadores antes del inicio de cada partido...
Para terminar esta pincelada a cerca de la actualidad del club de mis amores, decir que yo si creo en el equipo que nos hizo soñar y difrutar tanto el año pasado en concreto, aún recuerdo como si fuera ayer aquel baño de multitudes en la fuente de Canaletas y espero volver este mismo año para celebrar, uno, dos o incluso tres títulos, dos revalidados y otro arrebatado al eterno rival de la ciudad...
Toda esta parte futbolera en mi reflexión, que a muchos os habrá sorprendido, viene a coalición de que el miercoles pasado por la noche me sentí muy contrariado, y ahí voy, por un lado, consciente de que estoy en el inicio de mi mejor momento profesional y personal en mucho tiempo, y que, algo tan insignificante a priori como un equipo de fútbol, un partido, un resultado, me amargó y mucho la noche, entristeciéndome, cambiando mi estado emocional, gastando hasta la nada mis pilas de la ilusión, que, día a día alimento trabajando en la elaboración en serio, del proyecto de más importante de mi vida... Todo ello quedó a un segundo plano, por la impotencia de un sentimiento que aflora en mi interior desde bien pequeño...
Ser del Barça es algo que se lleva muy dentro, es un club especial, siempre acostumbrado a los palos, por parte del equipo del régimen primero, del equipo de la mayoría absoluta y la especulación de un palco de autoridades en Concha Espina después, y siempre acostumbrados a sufrir... Ser del Barça no sólo es ponerse una camiseta, es amar, un sentimiento, una ciudad, mucha gente, família, tradición, idioma, sueños, himnos, tradiciones, sentimiento, história, lucha histórica, memória histórica, y también, desde hace 3 maravillosos años el poder del fútbol vistoso, de ataque, ofensivo, jogo bonito, tiqui taca y sobretodo efectivo además de todo lo nombrado anteriormente...
Por eso no me apura decir de qué equipo soy, por eso no me avergüenzo de reconocer que cuando mi equipo pierde me siento mal, más de una manera tan dolorosa como la otra noche, o el sábado pasado. Por eso el fútbol es un estado de ánimo, y de desánimo, porque es capaz de arrastrarte a la más explosiva de la euforias y de atraerte hasta la más pesimista y triste de las melancolias, y todo ello, porque la pelotita entre o no entre, lo merezca quien lo merezca... agotando las pilas de la ilusión...
Pero luego, esas pilas se cargan automáticamente con una llamada telefónica de alguién especial, ese alguién con el que las canciones tienen sentido, y casi todas sientes que las han escrito para ti y ese alguién, personificando cada história, histórias que ha escrito y compuesto una persona, un artista que jamás has visto, has saludado, y a escrito exactamente lo que tu sientes...
Me encanta la música, no creo que sea capaz de vivir sin ella mucho tiempo seguido, quizás sea la herencia genética de ser hijo de uno de los primeros discotequeros mi provincia, y dueño de la discoteca de moda los primeros veinte años desde su apertura, luego ya vinieron años peores y un final nada justo, convirtiendo el solar en una caja de ahorros, singular, cuanto menos...
Revisando el archivo musical de los años 60, he redescubierto al gran Otis Redding, y como en paralelo, estoy perfilando y documentando LHM para darle la forma casi casi definitiva al formato, he elegido imaginando un par de temas que me van a servir para dos cosas, la más importante homenajear el gusto musical heredado de mi padre, en el programa, y la segunda para tomar compromiso conmigo mismo en este momento en que lo escribo de continuar la saga, de seguir el camino que inició mi padre hace ya 38 años, y recuperar ese espíritu que, hoy día, nadie sigue en el sector... Save the music, pero de verdad, Save de good music, la buena música de siempre, que alguién tenga un sitio para ir a disfrutar de los grandes, de los clásicos, de los buenos, de los mejores...
Y estos dos compromisos en mi vida, son los que, a día de hoy, mantienen las pilas de la ilusión rebosantes de energía, positiva por supuesto, y son los que me van a hacer seguir luchando ante cualquier adversidad... Porque en esta vida, como muy bien dice el genial guionista y director de cine catalán Albert Espinosa, 'Cree en los sueños, y estos se crearán'... Dicho esto, pues, sólo me queda ponerme manos a la obra...
Prevenidos!!!! 3... 2... 1... Grabaaaandooo!!!!
Iván Valverde.
Construyendo mi destino.
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